LECTURA RELATOS
GAÑADORES CONCURSO DE REDACCIÓN DE 1º E 2º DE ESO
LINGUA CASTELÁ
MARTES 31
NA BIBLIOTECA ( 1eiro RECREO)
NOA BALADO. 1º A
EL
LIBRO DE LA VIDA
En 1956 nació
Kala, una niña surafricana que vivía en Kalí, Kenya. Su historia fue conocida
en todo el mundo y un ejemplo a seguir para millones de personas que amaban
aprender, conocer y, sobre todo, los libros.
Kala era hija
del jefe de la tribu de los Yacón. Ella estaba destinada a casarse con el mejor
guerrero del clan, del que se convertiría en jefe. Cuando Kala cumplió 6 años
su madre le regaló un libro que le había dado un viejo amigo que vivía en una
aldea no muy lejana.
Kala no entendió
muy bien el regalo de su madre, pues nadie en la aldea sabía leer salvo
Monkawo, el chamán del lugar.
Poco después el
interés de Kala por saber lo que ponía el libro la consumía, hasta que un día se decidió y le pidió a
Monkawo que le enseñase a leer.
Este se vio
encantado, pero le dijo a Kala –Yo te enseñaré a leer con la cabeza pero, tu
deberás aprender a leer con el corazón, pues un libro no solo es un par de
hojas escritas. Es mucho más…– , aunque Kala no entendió mucho lo que Monkawo
quería decir, estaba decidida, quería saber leer.
Semanas después
Kala ya sabía leer bastantes palabras y además también había aprendido a
escribirlas. Un año después Kala ya había podido leer la primera página del
libro, en él hablaba de los tipos de libros: de aventuras, de terror,
infantiles…
La imaginación
de Kala no tenía límites, ahora, era ella quien contaba las historias a los más
pequeños. Su historia favorita era la de“El pequeño tití rojo”. Ella se la
contaba todas las noches a su hermano pequeño, ya este le encantaba. Cuando
Kala cumplió 13 años ya leyera la mitad
del libro y ahora incluso escribía sus cuentos en tablillas de barro que ella
misma preparaba. En su décimo octavo cumpleaños le dijeron que poco después se
casaría con Akón. A Kala no le gusto nada la idea, ella no quería casarse ella
quería leer, leer libros, conocer historias… quería escribir. Su padre se
enfureció mucho y Kala se tuvo que escapar para poder seguir leyendo. Tras
varias semanas intentando sobrevivir a las dificultades de la sabana, se
encontró un campamento inglés en el conoció a Jon Campell, un joven de 22 años
al que como a Kala, le encantaban los libros. Los dos se fueron enamorando poco
a poco. A Kala le encantaba que Jon le leyese los cuentos de su tierra natal,
Inglaterra. Tres meses después Jon y Kala se fueron juntos a vivir a
Inglaterra. Allí Kala se leyó cientos de libros, cada uno con una historia
completamente distinta. Cuando Kala tenía 23 años acabó la carrera de
literatura que Jon le pagó. Y se convirtió en una afamada escritora. Y una noche mientras dormía se
acordó de Monkawo y de cómo le había ayudado y de repente comprendió la frase
de Monkawo, los libros son mucho más que unas hojas escritas, son la puerta a
otro mundo, el bien de muchos y el mal de pocos, los libros son lo que hicieron
que Kala consiguiese lo que quería. Estar con la persona a la que quería, leer
montones de libros y poder transmitir su amor por los libros a otras personas.
En los primeros
libros de Kala, habló de Inglaterra, de lo bonito que era y de lo bien que se
estaba allí. Años después escribió su biografía, donde describía su viaje y lo
maravilloso que eran los libros.
Y al final de
cada libro escribía – Yokani aseri aenko– que en su lengua natal quería decir:
“HAZ DE LA VIDA TU PROPIO LIBRO”.
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